No uses lejía para eliminar las manchas a tus calcetines blancos: los trucos definitivos - Informalia.es

2023-01-05 17:46:06 By : Mr. Brandon Zou

A la hora de hacer la colada, quitar manchas de determinadas prendas nos supone todo un quebradero de cabeza. Los calcetines son una de ellas. Los usamos todos los días para protegernos los pies. Su uso se remonta a la Edad de Piedra y sirven para protegernos los pies de la suciedad y del roce con los zapatos y para absorber el sudor.

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En la actualidad, las empresas textiles fabrican calcetines con todo tipo de tejidos: lana, algodón o nailon. En función de qué material sea, así será su durabilidad y su capacidad de absorción. Eso sí, desgraciadamente, todos acaban manchándose, sobre todo si son blancos. Pocas cosas dan más rabia que unos calcetines blancos sucios. 

Los calcetines de este color da una sensación de higiene y limpieza, pero con el paso del tiempo, pueden empezar a coger tonos amarillentos e incluso algunas partes como el talón pueden ennegrecerse, lo que es absolutamente desagradable para la vista.

Estas manchas son sumamente difíciles de eliminar. Por eso, mucha gente opta por usar lejía para quitar la suciedad y conseguir que los calcetines blancos vuelvan a estar impecables. Sin embargo, la lejía es una mezcla química muy agresiva que puede dañar tejidos y superficies. 

En esta línea, existen técnicas para quitar las manchas de los calcetines blancos sin emplear productos químicos fuertes. Por ejemplo, si los vas a lavar en la lavadora, puedes usar vinagre blanco. Tan solo tendrás que verter un vaso en el cajón del detergente y activar el ciclo de lavado. También puedes utilizar bicarbonato de sodio. Con medio vaso y un lavado a menos de 40ºC, los calcetines volverán a ser blancos.

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¿Qué ocurre si los lavamos a mano? Déjalos en remojo durante unas horas en un recipiente con agua hirviendo y una taza de jugo de limón. También puedes usar vinagre mezclando 500 mg de agua fría y 300 ml de vinagre blanco. Luego, sumergimos los calcetines durante una hora y posteriormente añade escamas de jabón de Marsella para frotarlos enérgicamente en último lugar.